La brecha rural en el Saber 11: lo que dicen doce años de datos del ICFES

En 2025, un estudiante de zona rural obtuvo en promedio 236 puntos en el Saber 11. Uno de zona urbana obtuvo 266. Son 30 puntos de diferencia sobre 500, y no es una distancia que se esté cerrando: en 2014 era de 22 puntos. Así lo muestra una nota de política publicada por el ICFES en 2026, que revisa doce años del examen.
Para una fundación que trabaja en el Cauca, con colegios rurales y urbanos, estos datos no son una curiosidad estadística. Describen el punto de partida de muchos de los jóvenes con los que trabajamos.
Lo que dicen los datos
La nota del ICFES analiza los resultados del Saber 11 entre 2014 y 2025. Estos son sus hallazgos principales:
- El promedio nacional se recuperó después de la pandemia. Pasó de 250 puntos en 2021 a 261 en 2025. En 2025 presentaron el examen 489.880 estudiantes.
- La brecha entre zona urbana y rural creció. Pasó de 22 puntos en 2014 a 30 en 2025. En 2025, el promedio rural fue de 236 puntos y el urbano de 266.
- La brecha entre colegios oficiales y no oficiales también es grande. En 2025, los colegios oficiales promediaron 253 puntos y los no oficiales 289: una diferencia de 36 puntos, mayor que la de 2014, que era de 30.
- Hay una doble desventaja. El ICFES señala que los estudiantes de zonas rurales que además estudian en colegios oficiales enfrentan “una doble desventaja”, y la describe como uno de los principales retos de equidad del país.
No es una diferencia de talento
Sería un error leer estos números como si los jóvenes del campo fueran menos capaces. La propia nota del ICFES relaciona la brecha rural con “las condiciones de acceso, permanencia y calidad de la educación en los territorios dispersos”.
Un dato lo muestra con claridad. En 2024, el 95,0 % de los colegios urbanos tenía acceso a internet, frente al 57,2 % de los rurales. Entre colegios oficiales y no oficiales la distancia es parecida: 63,8 % frente a 98,8 %. Es difícil practicar con simulacros en línea, buscar un video que explique un tema o usar una plataforma de estudio cuando la conexión no existe o falla.
A eso se suman otras condiciones que no aparecen en una tabla: el tiempo de desplazamiento hasta el colegio, la rotación de docentes en zonas apartadas, o tener que trabajar o ayudar en casa además de estudiar.
Lo que esto significa para el Cauca
La nota del ICFES no publica cifras por departamento, así que no podemos decir con esos datos cuál es la brecha exacta en el Cauca. Lo que sí sabemos, por nuestro trabajo en colegios de municipios como Cajibío o comunidades como Tacueyó, es que muchas de las condiciones que el ICFES describe para las zonas rurales son las que viven nuestros estudiantes.
Por eso en la Fundación Sin Límites Cauca creemos que la preparación para el Saber 11 tiene que diseñarse para esas condiciones, no a pesar de ellas:
- Diagnosticar antes de enseñar. Un simulacro completo dice qué sabe y qué no sabe cada estudiante, para no gastar el poco tiempo disponible en lo que ya domina.
- Llegar por donde haya señal. Luigi, el acompañante de Brújula 11, envía la práctica diaria por WhatsApp, que funciona con conexiones más débiles que una plataforma web.
- Trabajar en el colegio. Las clases presenciales ocurren en la institución, sin que el estudiante tenga que desplazarse a la ciudad.
Ninguna de estas acciones cierra por sí sola una brecha que, como dice el ICFES, es estructural. Pero sí puede cambiar el resultado de un estudiante concreto, y eso ya importa.
Que las oportunidades no dependan del lugar donde una persona nació. Ese es el sueño que le da sentido a la Fundación.
Si es rector o docente de un colegio del Cauca y quiere saber cómo funciona Brújula 11 en su institución, conozca el programa o escríbanos.
Fuente: